San Francisco, California, Estados Unidos.-
Desde que era niño, siempre he soñado con volar. Para mí, volar es mucho más que un equilibrio de fuerzas; y por supuesto mucho más que una privilegiada perspectiva de la Tierra o de las estrellas. Para mí, volar es sinónimo de libertad.
Uno puede pensar que la libertad, a su vez, ha de ser alcanzada con la tecnología. Yo vine a Silicon Valley con ese convencimiento, pensando que desarrollando una tecnología iba a salvar algún aliento atrapado en la esclavitud. Con frecuencia pienso que no es tan sencillo, que la tecnología realmente lo que hace es dominarnos, tanto a los que la desarrollamos como a los que la utilizamos. Si lo piensan, la tecnología hay que desarrollarla, lo cual nos convierte a muchos en prisioneros de cubículos y bandas magnéticas. Por otro lado, el que usa la tecnología no es otra cosa que un mero sumiso y su existencia pierde importancia cuando la tecnología que necesita no funciona.
El otro día estuve al otro lado del Golden Gate Bridge y ví a una gaviota pensando…